Pocos son, pocos quedan
Fluyen sin sentir en mis venas el kaos del mañana, el orden del mundo se corrompe en mi interior, produciendo la intensa perdida del ayer, el sentimiento de nueva vida me embarga el alma y no hago mas que rezar, para buscar en mi interior esos recuerdos a los q aferrarme y no perderlos en la immensidad del pasado.
Centelleando en el cielo, contemplo las estrellas brillantes en el horizonte, bellas e immortales, cual pekeñas luces del ayer, que nos iluminan de forma diezmada el dia de hoy. No es el horizonte su fin, sino nuestra vista que no alcanza mas alla, que hasta donde queremos ver.
Si el querer me propusiera amor yo le respondria amistad.
P.D.:(Voy a tomar ruta a la posada del viajero, que peligrosos y cansados son los caminos y deseosas mis piernas de encontrar aposento donde calmar el dolor de tantos pasos)

